En julio, nos queremos acercar a los retos que tienen las poblaciones de polillas para hacer frente a la fragmentación de sus hábitats, a partir de un estudio acabado de publicar con las mariposas como protagonistas, compañeras de las polillas.

Éstas quedan arrinconadas en pequeñas “islas” o fragmentos de hábitat favorable inmersas en un “mar” de hábitat desfavorable o artificial. Esta situación se está agudizando recientemente con las nuevas políticas que promueven la urbanización en suelo rústico. 
paisatge fragmentat

Generalmente las polillas se reproducen en hábitats concretos desde donde luego la nueva generación se dispersa, colonizando nuevos territorios o bien estableciéndose en otros hábitats ocupados, mezclándose con la población local. Este sistema de poblaciones dispersas pero conectadas en el espacio se conoce con el nombre de metapoblaciones y las polillas son un buen ejemplo de este concepto ecológico. Sin embargo, la actividad humana, por medio de la destrucción de los hábitats favorables y la artificialización del paisaje, puede afectar el funcionamiento natural de las metapoblaciones, mermando el tamaño de las poblaciones locales y desfavoreciendo los procesos migratorios.

En este estudio publicado por investigadores del IMEDEA (CSIC-UIB), en colaboración con científicos catalanes y estadounidenses, se pone de manifiesto la importancia del tamaño de los hábitats y del tipo de paisaje que los rodea en el mantenimiento a largo plazo de las comunidades de mariposas diurnas. En concreto, el estudio analiza la presencia y ausencia de más de 70 especies diferentes de mariposas diurnas en diferentes fragmentos de hábitat de Cataluña y Menorca y tiene en cuenta las características de estos fragmentos (tamaño, tipo de paisaje circundante, topografía y variabilidad climática local) para dar respuestas a los procesos de desaparición (extinción) o aparición (colonización) de especies de mariposas a nivel local desde 1994 hasta la actualidad. Los resultados de esta investigación demuestran que, en los fragmentos de hábitat más pequeños y que por tanto contienen poblaciones más pequeñas, las tasas de extinción (desaparición de especies) son más altas que en los fragmentos más grandes, mientras que la colonización de nuevos territorios o la reaparición de especies en fragmentos de donde se habían extinguido se ve favorecida canvis en la comunitatpor paisajes permeables, es decir aquellos que tienen un mayor componente de elementos naturales y / o semi-naturales (poco urbanizados). La comparación de los resultados obtenidos para cada especie analizada permitió identificar la topografía como una aliada de las especies sedentarias (no migratorias), pues el hecho de que el fragmento de hábitat se localizara en zonas de relieve montañoso, se relacionó con un riesgo de extinción más bajo, poniendo de manifiesto la importancia de las cordilleras mediterráneas como refugio para especies que, dada su poca capacidad de vuelo, son más vulnerables a los cambios ambientales.

De esta investigación se desprende la importancia de las características de los fragmentos de hábitat en la supervivencia de las especies de mariposas y de polillas que los ocupan y adivinan posibles medidas para asegurar su continuidad como la ampliación de la tamaño de los fragmentos de hábitat favorable, la necesidad de frenar la artificialización del paisaje o la protección de los sistemas montañosos y los hábitats que contienen.

Esperamos que estas recomendaciones puedan ser puestas en práctica para garantizar el futuro de nuestras mariposas y polillas mediterráneas. Este estudio se ha podido realizar gracias a los datos obtenidos mediante el monitoreo de mariposas diurnas en Cataluña y Menorca, donde participan much@s de voluntari@s, el CBMS.

En esta publicación ha colaborado Albert Fernández Chacón, coautor del artículo. Muchas gracias!

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