Durante el mes de junio podremos observar fácilmente a alguna esfinge colibrí, Macroglossum stellatarum, con su vuelo característico en busca del néctar de las flores. Si estamos atentos, podemos oír el ruido que hace el rápido aleteo de sus alas, muy parecido a un colibrí. Y por si aún necesitas más pistas, a la esfinge colibrí no hace falta que la busques de noche, ya que es una polilla de hábitos diurnos, revolotea bajo el sol, por la mañana y a la puesta, buscando alimento.

Macroglossum stellatarum

Este animalito es un gran polinizador, tiene una espiritrompa bien especial, tan larga como su cuerpo. Es muy activo y vuela infatigablemente de una flor a otra. No lo confundiremos con otros esfíngidos diurnos por la forma de volar estática . La larva es de color variable, de verde a marrón, dependiendo del alimento, con dos rayas claras a lo largo de los lados y un “cuerno” en el segmento posterior, típico de los esfíngidos.

Son migradores, pasan el invierno como polillas adultas en grietas entre las rocas, árboles o edificios y emprenden un viaje con los vientos que soplan del sur, desde el Mediterráneo y el Norte de África al norte de Europa para pasar los meses más cálidos. Macroglossum stellatarum puede producir dos o más generaciones al año. Las larvas se alimentan de espinadella (género Galium) o rubia (género Rubia) y, ocasionalmente, de otras plantas de la familia Rubiaceae.larva macroglossum

Sus capacidades visuales se han estudiado mucho y se ha demostrado que tienen la habilidad de aprender colores (Kelmer 1996). En la alimentación, vuelven a los mismos campos de flores sobre la misma hora todos los días, y polinizan muchas flores del jardín, especialmente las que tienen una gran cantidad de néctar, como la madreselva (Lonicera) y la Buddleia. En los tallos con varias flores las esfinges  realizan un seguimiento de cada flor que visitan, para no perder ni tiempo ni energía repitiendo una flor de la que ya han consumido el néctar. Su necesidad de  hidratos de carbono para impulsar el movimiento rápido y constante de las alas es tan fuerte que se sigue alimentando incluso durante el apareamiento.

Si os fijáis, la longitud de la espiritrompa de la esfinge colobrí y la larga corola de la madreselva se parecen en la forma. Podría ser hayan evolucionado conjuntamente y que nos encontramos, por tanto, ante un fenómeno de coevolución? Como ya hemos visto, la coevolución es el proceso por el cual dos o más organismos ejercen presión de selección mutua y sincrónica, en el tiempo geológico, que resulta en adaptaciones específicas recíprocas (Janzen, 1980).
coevolució

Seguro que puedes estrenar tus habilidades naturalistas reconociendo el Macroglosssum stellatarum, además como dice la cultura popular, ver un “Borino ros” es señal de buen augurio.

Adelante con la estima y conocimiento de las polillas!

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One Response to La esfinge colibrí, la polilla que vuela a la luz del sol

  1. Evelyn thompson m dice:

    Tuve el placer de ver una es bellisima.

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